lunes, 6 de diciembre de 2010

Educar en la sociedad de información

En su libro, “Modernidad y HolocaustoBauman (1997:XIII, citado por A. Magendzo), analiza el Holocausto y afirma que lejos de ser un problema , “se gestó y se puso en práctica en nuestra sociedad moderna y racional, en una fase avanzada de nuestra civilización y en un momento álgido de nuestra cultura. Y por esta razón es un problema de esa sociedad, de esa civilización y de esa cultura”. Este autor piensa que sin la civilización moderna, sin sus logros esenciales y fundamentales, no habría habido Holocausto.

Más aún, considera que las condiciones que lo hicieron posible no han desaparecido totalmente y en este sentido, las características civilizatorias siguen presentes y se expresan en otros actos destructivos”.

Dice Bauman "el más importante de todos los factores que constituyen el Holocausto son las normas de actuación típicamente modernas, tecnológicas y burocráticas, y la mentalidad que institucionalizan, generan, mantienen y reproducen" (Bauman, 1997: 131, citado por A. Magendzo).

Retomando los aportes de Bauman, Abraham Magendzo presenta una hipótesis “si se hubiera construido una pedagogía de la memoria con posterioridad a la segunda guerra mundial; si la educación hubiera puesto su centro en el conocimiento axiológico y no sólo en el instrumental, quizás hubiera emergido una generación capaz de no haber aceptado la violación a los derechos humanos y de haber estado atentos a los atropellos a la dignidad humana que se han perpetrado desde entonces en todas las latitudes del planeta”

Lo expresado por estos autores es una alerta para los docentes en la actualidad y el fundamento esencial del material propuesto: si las condiciones políticas, económicas y sociales de la época propiciaron los hechos ocurridos ¿no urge educar a sujetos críticos frente a las condiciones de producción, circulación, consumo y socialización actuales?

Por su rol determinante en los procesos de socialización, las nuevas tecnologías podrían ser una respuesta posible a este interrogante. La mediación que generan hoy en la formación de opiniones, valores, expectativas sociales, modos de sentir, pensar y actuar sobre el mundo es categórica. En un mundo donde los diferentes grupos sociales se fragmentan, las tecnologías se transforman en canales de circulación de representaciones e ideas en torno a las cuales los individuos pueden encontrar puntos de contacto, encuentro y conexión. Desde esta perspectiva, las nuevas tecnologías tienen una función cultural central: construir el conocimiento que los sujetos tienen sobre la sociedad que habitan y de un pasado que no debe volver a repetirse.








Por todo, la intención principal es poner a disposición de los docentes materiales y propuestas que orienten su trabajo en el aula con esta temática tan compleja echando mano de las potencialidades de las nuevas tecnológicas y el abundante material que existe sobre el tema. Se espera, de esta manera, interpelar la práctica docente, sugerir modos de construcción de conocimientos innovadores, significativos, a la vez que abrir un espacio de reflexión en relación con la memoria, la verdad, la justicia y los derechos humanos.

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